lunes, 2 de junio de 2008

- EXTRAÑO DESASOSIEGO DEL SENTIR

Aunque pueda parecer extraño, desde el día que le anunció el viaje de vacaciones, a Abilio le invadió una zozobra de la que no podía sacudirse, ni de día ni de noche. Era una inquietud que le carcomía el estómago y le generaba una incertidumbre permanente que le hacía estar siempre en movimiento, para no sentir el revoleteo de angustias que circulaban a gran velocidad por cada pequeño espacio de su cuerpo, dejándolo como despellejado, sudoroso y con los labios cuarteados. En realidad, lo menos agobiante era sentirse fuera del proyecto, ni tan siquiera que no le hubiese pedido opinión del sitio y del tiempo, porque sabía que vivir no era cuestión de gustos. El desasosiego continuo era por algo más profundo que todo lo mundano y es que el amor registra los más insignificantes movimientos que experimenta el alma, desde la ternura más pura hasta el temor más inconfesable, que hace del abandono una amenaza inexplicable. Sabía que ese viaje sería como el eco que termina ahogándose, como el epílogo de una gran obra y sin embargo se aferraba a la última esperanza, al último minuto, a la última línea con un cansancio infinito, antes de acabar la página y encontrar el vacío. En el momento que ella marchaba con prisa, como para evitar explicaciones que nadie podría comprender, la miró un segundo que fue una eternidad, una mirada quizás de pena, posiblemente de angustia, avanzando todo lo que vendría después y cerró la puerta lentamente, con el sentir encogido, sabiendo que su tristeza no podría alcanzarla.

5 comentarios:

entreluces dijo...

Has expresado con tanto sentimiento y precisión esta pequeña crónica de un "desencuentro" que la he vivido intensamente mientras leia, quizás tambien influenciada por situaciones parecidas que he vivido. Aceptar la realidad cuesta mucho, intentamos retener, resisitir sin ver al ser que tenemos delante hasta que la esperanza o las ilusiones se disipan... besos amore!!

beker dijo...

Gracias querida Xana, siempre tan cómplice. Con las vivencias y un poco de literatura intento reflejar historias creibles y que las palabras sean lo suficientemente potentes y expresivas como para que no sólo se lean, simo para que se sientan.

Carmen dijo...

Este relato también me hizo sentir los recuerdos. Es muy triste ver partir a la persona amada o alejarse de su lado: muchos pensamientos y sentimientos aparecen no sólo cuando la separación es definitiva, sino también cuando esperas con todas tu alma, y sin certeza, que no sea la última vez.
Un besiño:)

beker dijo...

Muy de acuerdo querida Carmiña; he sufrido tanto con las despedidas... las irremediables y las transitorias, besiños:)

Enredada dijo...

me hiciste llorar... de emoción
besos