miércoles, 8 de julio de 2009

- CHAMORGA: VIVIR CON LA NATURALEZA

Como ya saben, el Parque Natural de Anaga (Tenerife) tiene innumerables senderos para recorrer en contacto con la naturaleza. El fin de semana hicimos una ruta preciosa que va desde la zona de la Ensillada hasta el caserío de Chamorga, que está situado a 550 metros de altitud y tiene un centenar de habitantes. Empezamos la caminata desde el Monte de las Chamuscadas para dirigirnos, en primer lugar, hasta el Mirador de Chinobre. Debido a la altitud (910 metros) nos encontramos con un poco de niebla que dificultaba por momentos disfrutar de unas vistas espectaculares. En este lugar se encuentra una chapa metálica en honor a Tomás Tabares donde se puede leer: ve confiado amigo caminante, el alma de un senderista que amó estos bosques le guiará por ellos. Seguimos bajando hasta llegar a una roca conocida como Piedra Jurada, lugar donde se hacía carbón vegetal. Hay una leyenda que dice que "si se rodea esta piedra cargados con carbón y conteniendo la respiración se nos concederá el deseo que hayamos pedido". El siguiente punto fue el majestuoso Roque Anambro (815 metros de altitud) en el que algunos practican la escalada. Dejando atrás esta impresionante roca, la siguiente parada la realizamos en el Mirador de Cabeza del Tejo, situado al final de una pista forestal y donde aprovechamos para comernos el bocata. Desde este mirador podemos observar todo el litoral: Roque de Afuera, El Draguillo, Roque las Ánimas, Almáciga, Benijo… Después de este pequeño descanso para recuperar fuerzas, volvimos al sendero situado a un lado del mirador para seguir bajando, al principio de manera lenta porque más de uno hizo algún aterrizaje forzoso debido al agua y humedad del suelo que lo hacía muy resbaladizo. Este tramo fue espectacular, por las vistas que ofrece: los Roques de Anaga que se elevan con sus peculiares formas en el mar, el monte selvático con una frondosa vegetación de fayas, brezos y acebiños y el macizo de rocas desde el que parten profundos barrancos y que parece casi un escenario detrás del cual se puede ver perfectamente la Isla de Gran Canarias. La siguiente parada siguiendo la ruta hacia las Casas de Tafada (dos edificaciones antiguas derruidas que permanecen como testigos de la historia de los antepasados y que en su día se utilizaron como almacén de grano y papas), fue un pequeño drago donde hicimos otro descanso y nos acercamos hasta el borde de la Atalaya de Tafada para ver el Faro de Anaga, de gran importancia puesto que frente a él pasa todo el tráfico marítimo que se dirige a la península. Volviendo sobre nuestros propios pasos, a unos 500 metros giramos por el sendero de la derecha que ya nos llevó directamente a Chamorga. Y una vez allí es inevitable pasar por el bar de Álvaro, antes venta de todo, donde se podía comprar desde unas alpargatas, hasta unas velas, una guataca, una lata de petróleo, unas latas de sardinas o tomarse un vino. Quería terminar con estas frases que resumen el sentimiento con el que se debería convivir con la naturaleza:

“Las montañas nos han obsequiado con su belleza, y nosotros las hemos amado con la ingenuidad propia de un niño y reverenciado con la veneración que un monje siente por lo divino” (Maurice Herzog)

15 comentarios:

delaRosa dijo...

Desde ahí sería fácil alcanzar el cielo.

Besos de nube:))

Ligia dijo...

Wau!! Qué recorrido más bello. Quedan pocos sitios tan "naturales". Abrazos

Angeles dijo...

Después de leerte... habrá que conocer esas tierras...la frase es perfecta, eso sentí al cruzar la cordillera de los Andes, las montañas nos acercan a la divinidad. En ellas se siente la presencia de lo eterno.
Besos:)

DAISY dijo...

qué paisajes tan bellos, perfectos para alguien que está aburridilla en casa como yo, jeje!! parece que hayamos estado allí gracias a tu descripción!! un beso!!

Logan y Lory dijo...

Hacer estos caminos, siguiendo las propias rutas que la naturaleza marca,es un relax para la mente y el cuerpo.

Las imágenes que nos muestras son preciosas, con lo que suponemos que vistas "in situ" la panorámica tiene que ser espectacular.

Un abrazo.

Ana dijo...

Precioso...Ay, me encantaría perderme por allí.
Muchos besos.phoutdro

cantares dijo...

Precioso tu relato y las imàgenes.
Gracias Beker! besos

Normis dijo...

Huffffff magnifico relato , es como que viajaramos al lugar de ensueños ... un verdadero regalo de la naturaleza ...
un abrazo inmenso

Siab-MiprincesaAzul dijo...

sabes lo q me enamoran estos viajes verdad?

un beso grande!

Beeril dijo...

Ohhhh! Qué precioso! Me encantaría pasear por esos parajes!

Besos!

Cecy dijo...

Maravilloso debe ser si con solo leerlo, se vive plenamente.

Besos.

piruleta dijo...

estoy acostumbrado a recibir regalos en forma de bellos relatos de esas maravillosas tierras...

Que bonito
gracias
un abrazo sincero
lluis

Lucía dijo...

En cada entrada tuya de esas tierras tan bellas, despiertas las ganas por conocerlas.
Todo un placer andarlas de mano de tus palabras...
Un beso.

Marina-Emer dijo...

que bonito debe ser Tenerife... siempre qiuse ir y nunca se me arregló a lo mejor algún día me animo y no me quedo con las ganas .
te deseo un feliz fin de semana
besos Marina

Isabel dijo...

La verdad es que se agradecen estas caminatas que compartes . Yo des de aquí las disfruto .
Un abrazo