miércoles, 22 de septiembre de 2010

- EN OTRA DIRECCION

Después de tantas insatisfacciones decidió que no debía parar, que no debía desviar la atención porque hay cambios que colapsan la vida, que la vida no era una partida de cartas, que no era bueno dejarse llevar, que no se puede confundir el compañerismo como la sumisión, la generosidad con la obligación, que hay que aprender a decir no con mayúsculas. Porque hay que comenzar desde donde estamos, desde donde somos, con nuestras propias piedras para reconstruir el camino, porque hay que aprender a vivir entre la prisa y la calma y encontrar la quietud que frene la desidia y la angustia. Y todo porque pensaba que hasta ese momento su vida había sido una estafa, una cosa tras la otra que los demás iban colocando en su camino haciéndole avanzar por él, como si no tuviera voluntad para elegir lo que en realidad quería o como si fuera un baúl donde los demás iban arrojando sus dramas personales. Ahora se había empezado a plantear el reto de ser ella misma, de recuperar los pasos perdidos y crear sus propios escenarios, escuchar otra vez la música, pero en su verdadero tono, el reino de sus pequeñas cosas, de modo que el sofá de su casa pudiera ser la butaca más cómoda del cine. Empezar a marcar el ritmo de los actos, evitando la comodidad, la añoranza, los sobreentendidos, el escudriñar las miradas. Quería sacar adelante un compromiso consigo misma, sintiéndose bien y sin dejar cabida a sus propios fantasmas. Quería el lugar que le pertenecía en el mundo, sin esa sensación de que los días eran una carga demasiado dolorosa. Quería sobre todo ser, ser feliz.

27 comentarios:

E. Martí dijo...

Veo mucha carga encima, mucho peso, pero valentía para empezar de nuevo. Sí señor. Así debe ser...Comenzar las veces que sea preciso para llegar a ser uno mismo.
Besos, amigo

MORGANA dijo...

Volver a ser ella misma,y así será si lo decide.
Besos.

Amelia Díaz dijo...

Maravilloso...

Llegaste cuando yo partía...pero ya regresé.
Tal vez ahora podamos leernos con calma.
Volveré.

Besos

Encarni dijo...

Sabes Beker, me ha dado la impresión de que era yo la protagonista. Me he visto tan reflejada que aunque no sea yo, podías hablerlo escrito de mí misma. No sé si yo podré hacer lo mismo que tu protagonista. En eso estoy.

Un abrazo.

gaia56 dijo...

Hay que saber decir que no... me lo digo también a mi misma.
Muy bien amigo, nunca es tarde para comenzar.
Un beso.

Ricardo Miñana dijo...

Por ese lugar luchamos en la vida, a pesar de ser una carga, pero con ilusion al final se consigue.
es un placer leerte.

Que tengas una feliz semana.
un abrazo.

Alma naif dijo...

Hoy me siento mi querido amigo, un poco parte de esta historia, siempre tratando de complacer a los demas, de estar demasiado detras de las necesidades de otros sin ver las propias...
Esto a pesar que ya sabia, me da un puntapie para pensar que cada uno es precisamente un individuo y a mas alla de que convivimos con otras personas, el respeto por uno mismo esta ante todo!!!
Si soy feliz, haré feliz a los demas...
Besos cielo y gracias como siempre por enseñarme a ser mejor persona!!!

Cantares dijo...

Me siento reflejada en tu escrito.
Y cuando uno aprende a decir que no y a poner límites entonces el mundo se ofende.
Pero es algo que una vez aprehendido no se deja ir así nomás, guste o no.
Besos

*Luna dijo...

Hola cielo la vida a veces es una caRGA muy dura pero tenemos que salir adelante
un beso
tienes un regalo en mi blog

Mar dijo...

Profunda reflexión...
Aprender a decir no... Qué difícil es, ¿verdad?.
Aprender a vivir entre la prisa y la calma...

Si la encuentras, ¿me dices la fórmula?

Besos.

luisa maria cordoba dijo...

Ufff, creo que nos vemos reflejada más de una en tu entrada, y si, se puede llegar a decir NO, cuesta pero se consigue, buscar lo que ansias tanto, lo que te hace crecer como persona, encontrarte, todo eso se puede, doy fe de ello, solo hace falta seguridad, ganas de comerte el mundo y creertelo.
Un abrazo amigo.

Eritia dijo...

Pues si, aprender a decir NO, es importantisimo, ahí se inicia el camino de aprender a quererse a uno mismo, imprescindible para poder querer con calidad a los demás.
Besos. Eritia

Lucía dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Lucía dijo...

Un difícil reto pero necesario, para caminar con seguridad en la vida.

Decir NO, poner limites, es tarea para hacer a diario. La primera de las piedras para ser uno mismo.

Un texto muy bueno, beker.

Un abrazo fuerte, amigo.

Eleanor Atwood dijo...

Beker, corazón,
Casi me haces llorar con ese vídeo. ¡Cómo me gusta esa canción! y el pequeño texto que la acompaña....uffff me entra una nostalgia bestial.

Saludos amigo, y gracias por regalarme este momento.

Alma Mateos Taborda dijo...

Siempre hay una forma de volver a empezar.Y decir que no también es necesario a veces. Muy buen post. Un abrazo

P Vázquez "ORIENTADOR" dijo...

Vivir es abrir los ojos... cada mañana...

P Vázquez "ORIENTADOR" dijo...

Perdona: no sé porqué aparece esa fecha y esa hora: es 24 y son las00:36 h.

Marga Fuentes dijo...

Profundo lo que has escrito, querido amigo, y profunda la canción que canta Ana Belén.
Precioso todo el conjunto.
Un fuerte abrazo y un beso,

DAISY dijo...

la canción es desgarradora y una de mis favoritas. El relato bien hermoso!! besos

Ligia dijo...

Muchas estamos y sentimos así. Abrazos

Ceferina dijo...

Quien no se ha visto alguna vez en esa tesitura; hacer borrón y cuenta nueba. Al final siempre salen las cuentas plenas de satisfacción.

Saludos.

Belkis dijo...

Me he sentido reflejada en tu historia, en esa otra dirección que planteas, ahí estoy yo.
Fenomenal Beker.
Un saludo y una fabulosa semana para ti.

Calvarian dijo...

Y que complicado es alcanzar esa felicidad. A veces hay que cambiar del todo para lograr volver a ser uno mismo
Abrazos

Aldabra dijo...

casi nada todo lo que cuentas con este texto, beker... todo lo que enumeras parece simple pero puede ser harto complicado... no te imaginas cuanto me costó a mí aprender a decir que no, tanto que (por ejemplo) ahora mi madre dice que no soy la misma de antes y es que cada paso que da uno por sí mismo, es un echar en cara por parte de los demás porque a veces tenemos a esos demás mal acostumbrados.

biquiños,

irene dijo...

Todos queremos ser felices, ¿dónde está el misterio para conseguirlo?, quizá en procurar ser buenas personas, en apreciar lo poco o mucho que de bueno nos ofrece la vida, si todos actuásemos con los demás como quisiéramos que actuasen con nosotros el mundo sería ideal, pero qué difícil es, ¿o no?
Deberíamos, al menos, intentarlo.
Un texto para meditar.
Besos, Beker.

Angeles dijo...

Ser -> Ser Feliz.
es una relación directa.
Tal vez es el inevitable camino para encontrarnos y Ser - Feliz.
Un gran abrazo.